Deseo que todos los niños tengan vacaciones
A mí me gusta mucho cuando llegan las vacaciones, porque descanso, hago cosas diferentes y paso más tiempo con mi familia. Pero a veces pienso que no todos los niños pueden irse de vacaciones. Y eso me da pena. Me gustaría que todos pudieran ir a la playa, al pueblo, a la montaña o a cualquier sitio donde pasarlo bien. Salir, jugar, reírse, descubrir cosas nuevas y estar tranquilos unos días.
Este deseo refleja cómo la infancia también es capaz de mirar más allá de su propia experiencia y pensar en el bienestar de otros niños y niñas. Para ellos, las vacaciones suelen representar descanso, juego, tiempo compartido con la familia y la posibilidad de vivir momentos especiales. Por eso, cuando un niño expresa que le gustaría que todos pudieran irse de vacaciones, está mostrando empatía y sensibilidad ante las diferencias que existen entre unas realidades y otras. “Desear vacaciones para todos también es desear descanso, alegría y cuidado para los demás.” Escuchar y dar valor a estos deseos permite acompañar una educación más humana, en la que la infancia aprende a reconocer necesidades ajenas y a conectar con los derechos y oportunidades de los demás.